“Los guardianes de Mugica bajan de lo alto
con sus voces y tambores, domingo santo
Son los hijos nuevos, que vienen sin tristezas
descartan las migajas de politicas viejas”
León Gieco. Los Guardianes de Mugica
El espacio público de la Provincia de Buenos Aires siempre ha sido foco de imágenes sumamente contradictorias. El asfalto y la calle de tierra, los mendigos y los oficinistas, la tolerancia y la discriminación. El miedo. Play, ¿Stop y Rewind? de la vida diaria buscando ser sintetizada en los enormes y vistosos carteles de la publicidad política. Play. Las complejizaciones a la orden del día.
En este sentido, una de las más grandes extravagancias de la diferencia se encuentra a través de la ventana del Ferrocarril Línea General San Martín. Durante el arribo a la estación Retiro, hacia la derecha, los grandes y lujosos edificios. Y a la izquierda, la Villa 31-31bis, uno de los asentamientos que reclama legítima y urgentemente por su radicación y urbanización.
Con una mesa de debate integrada por los vecinos y en una incansable búsqueda del reconocimiento de sus derechos como ciudadanos, esta lucha de más de setenta años por la conservación de la cultura y la justa ratificación del derecho a la vivienda ha adquirido una razonable importancia gracias a la reciente propuesta del diputado de la Coalición Cívica, Facundo Di Filippo. Basado en un plan de la Facultad de Arquitectura y Urbanismo de la Universidad de Buenos Aires (UBA), el propósito contempla la urbanización de las Villas 31-31bis. El “anteproyecto Urbano Barrio 31 Carlos Mugica”, desarrollado por el arquitecto Javier Fernández Castro, expresa con suma sencillez: “Urbanizar significa integrar nuestro territorio a la Ciudad como un barrio mas, con sus espacios públicos de jerarquía (parques, plazas, calles), equipamiento social (escuelas, centros deportivos y culturales, hospital, áreas comerciales y sobre todo sitios para el trabajo y la producción de empleo), y la dotación de todas las infraestructuras de las que goza el resto de la Ciudad (agua potable, cloacas, gas, electricidad, telefonía, internet y tv, transporte público) […] El anteproyecto consiste en un grupo de planos, maquetas e ideas de gestión urbana, desarrollados por urbanistas serios que son profesores y especialistas reconocidos en el tema. No es una utopía o una simple expresión de deseos, sino por el contrario demuestran que es posible su construcción, inclusive con una inversión por parte del Estado mucho menor a la que significaría la erradicación o la construcción de nuevas viviendas en otros terrenos alejados de las actuales fuentes de trabajo de los vecinos”. Además, se planteó la creación de una instancia de participación y diálogo entre los representantes de los gobiernos nacional y porteño, la Legislatura, organizaciones sociales, la Defensoría del Pueblo y los habitantes de las villas. Rewind. La paradoja entre el decir y el hacer. Regresa el miedo. Los delincuentes y los clásicos estigmas hacen su aparición. Son lo diferente, la otredad en un pasado políticamente omitido. Pero las contradicciones ya no existen en la lucha salvaje por erigir la confianza.
El derecho a una vivienda digna, establecido en los artículos 14 bis y 75 inc. 22 de la Constitución Nacional y reconocido en el artículo 31 de la Constitución de la Ciudad de Buenos Aires, se presenta así como la piedra fundamental a tener en cuenta para una política pública, social y urbana que podría ser, paradójicamente, histórica. Al revisar los por qué y los cómo de la marginalidad, la pobreza, la indigencia y abandonando las típicas tendencias reduccionistas en conjunto con la política del play, se lograría un mayor esfuerzo de comprensión de los problemas que atañen la vida y la construcción ciudadana. Fuera de cualquier hipótesis de eliminación absoluta, como casi siempre se suele sugerir entre lo popular diluído en lo masivo de los medios de comunicación, se trata simplemente de hacer, pero sin olvidar el necesario impulso de la pausa. La tranquilidad de la paciencia. Stop. A comenzar de nuevo. P de Propuesta, P de Play, y recordemos también, P de Pasado. La historia jamás dejó de ser importante.
Hernán Bazán
Fuente: Urbania