El polémico juez Roberto Gallardo declaró nulas “todas y cada una de las decisiones” de la Mesa de Diálogo conformada por el Gobierno de la Ciudad y vecinos de las villas 31 y 31 bis, relacionadas con el proceso para elegir delegados en esos barrios de Retiro. El fallo desnudó la pelea por el control de los delegados que definirán con el macrismo qué se hará en esas villas. Y, según el macrismo, también paró el proceso de mejoras que venía llevando adelante el Ejecutivo junto con habitantes de estos barrios.
Lo real es que quien domine la elección de delegados podrá influir en las decisiones referidas a la urbanización. Además de las disputas de grupos internos de la villa, también hay intervención y presión externa desde distintos sectores políticos.
El ministro de Espacio Público, Juan Pablo Piccardo, ayer salió a contestar la decisión de Gallardo, un juez que fue acusado por Mauricio Macri de obstaculizar su gestión: “Estamos muy preocupados porque, en perjuicio de los vecinos, frena muchas acciones que estamos llevando a cabo en la villa”, dijo. Piccardo se refirió así a los avances que, según el Ejecutivo, logró la Mesa de Diálogo: mejoras en la atención de las emergencias, la apertura de plazas y obras de agua y cloacas, entre otras acciones. La Mesa también impulsó el primer censo de población. Y colaboró con el fallido intento oficial para frenar el crecimiento de la villa por la entrada incesante de materiales de construcción.
El Ejecutivo apelará el fallo a través de la Procuración. “Queremos avanzar con las elecciones, porque al haber delegados designados por votación podemos hacer un plan a 10 años para la villa”, dijo Piccardo. El juez intervino a raíz de un amparo presentado por el legislador de la Coalición Cívica, Facundo Di Filippo. Ahora, Gallardo nombró una interventora.
Fuente: Clarín