Padre Carlos MUGICA “¡Ahora más que nunca tenemos que estar junto al pueblo!”

Mauricio MACRI “A la Villa 31 hay que erradicarla”

La miseria del liberalismo

Publicado por La Mesa on Nov 9th, 2009 y en la categoria Artículos. Podes seguir todas las respuestas a traves del Feed RSS 2.0. Tambien podes dejar tu opinion en esta entrada

No tengo datos aún para analizar la ley de urbanización de la Villa 31 votada ayer por la legislatura. Pero al menos me gustaría comentar brevemente el notable artículo de Lucas Llach, ejemplo de la miseria intelectual (¿y periodística?) del liberalismo modelo 2009.

El joven Llach, usa a Locke para analizar “si es correcto o no como principio reconocer la propiedad a individuos que han tomado del Estado, sin autorización, un pedazo de tierra para vivir en él”. El ejercicio, puede parecerle florido a algún lector que intuye el valor simbólico de los “clásicos” (Rousseau también nos habla del “derecho de primer ocupante” y todo el contractualismo está atravesado por el tema de una propiedad burguesa que es siempre una ocupación). Sin embargo la erudición de sentido común de Llach lo aleja del nudo de la cuestión. Veamos:

1) Las tierras de la Villa 31 (o buena parte de ellas, al menos), pertenecen a sus ocupantes desde la firma del decreto 1.001/90.
2) La Constitución de la Ciudad de Buenos Aires garantiza el derecho a una vivienda digna y a un hábitat saludable “con criterios de radicación definitiva” para el caso de los asentamientos informales.
3) Mucho de lo que ven en la Villa ha sido provisto por el mismo Estado que de esta manera ha llevado adelante un proceso de urbanización precaria a cuenta gotas.
4) El Comité DESC, creado en el marco de un Tratado que tiene rango constitucional, se ha expedido claramente respecto de la seguridad jurídica en la tenencia de la tierra.

Parece que en su degradación, los liberales han abandonado el concepto de Estado de Derecho que les fuera tan caro.

A continuación, Llach se abandona a las especulaciones sobre el valor inmobiliario de las tierras. En principio no tengo nada en contra de la fantasía. Pero cuando es usada como premisa falsa que lleva a conclusiones falsas la cosa toma otro color. Hacer números con una tierra habitada por 26.000 personas es bastante complicados. Acaso alguien podría hacer lo propio con la Ciudad de Arrecifes, que tiene más o menos la misma cantidad de pobladores. Los sueños húmedos de la tábula rasa que daría lugar a los rascacielos que esa tierra parecería merecerse ignoran no sólo derechos sino también la importancia que tiene la presencia de una oferta de mano de obra (mayormente informal, por supuesto) a metros de los barrios más ricos.

En fin, desde acá celebro cualquier paso (grande, chico, mínimo) que se haya dado hacia el efectivo ejercicio de los derechos de todos. Porque la urbanización de la Villa 31 no es un privilegio para sus habitantes sino un acto de justicia para toda la comunidad política. Mientras Llach y La Nación hacen números para entristecerse con las suboptimalidades, nosotros no nos vamos a dejar tocar el culo por la mano invisible de Smith y vamos a seguir deseando una ciudad para todos.

Fuente: La Barbarie

Deja tu comentario

La villa tiene más de setenta años. Va siendo hora que trabajemos en un proyecto común para su urbanización definitiva, un nuevo barrio, el nuestro, del cual nos podamos sentir todos orgullosos. Sólo falta que haya decisión política del Estado para acompañarnos en nuestros reclamos de querer ser una parte mas de la Ciudad. Exijámosla porque son nuestros derechos. Estaríamos haciéndole el mejor y definitivo homenaje que le debemos a la memoria de nuestro Padre Carlos Mugica.